Libro Digital La Rebelión de las regiones

Libro Digital La Rebelión de las regiones
Click en la imagen para descargar el libro

domingo, 18 de julio de 2021

El Parlamentarismo ¿Como funciona? por Luis "Balo" Farias

El territorio, los habitantes, las leyes y el gobierno forman el Estado Federal que se define como "un ordenamiento jurídico: constitución, leyes orgánicas, leyes especiales y reglamentos, que se  aplica a los habitantes de un territorio por intermedio de  un grupo de personas autorizadas que forman el  Gobierno civil del Estado".

Recordemos que existen roles a cumplir dentro del Estado, las Familias se deben hacer cargo de la AICEC, (Agricultura, Ganadería, Industria, Comercio, Educación, y  de atender a los ancianos, lo que hoy llamamos Pensiones de retiro), el Gobierno  se debe encargar SOLAMENTE de la SOPJO (Seguridad, Obras Públicas, Justicia y Orden) y la Iglesia es responsable de  impartir la enseñanza de la Palabra de Dios (VAE) Vigilancia, Asesoría y Exhortación a las familias y al Gobierno a cumplir cada quien su parte a cabalidad.

El Gobierno civil del Estado ejerce su autoridad y atribuciones sobre los habitantes del territorio nacional, según una división política territorial de tres niveles: un nivel nacional, en el que actúan autoridades que tienen mando sobre todo el país; un nivel intermedio, en el que actúan autoridades que tienen mando sobre entidades territoriales intermedias: provincias, regiones, estados (23 en Venezuela); y un plano local, más pequeño (335 municipios) donde actúan funcionarios dentro de  límites geográficos más  pequeños.

El ordenamiento territorial de tres planos (nivel nacional, 23 estados y 335 municipios, entidades intermedias y locales) y la distribución del poder político entre los funcionarios del Gobierno que las atenderán, lo establece la Constitución Nacional. De aquí la importancia  de este documento que no es más que una distribución del poder político, económico, educativo, deberes y derechos entre las autoridades del nivel nacional, de las entidades intermedias, de los municipios, y los habitantes de un país.

La descentralización y distribución de los poderes obliga a la separación y autonomía entre los poderes ejecutivo, económico, legislativo, educativo, judicial. 

Es decir, NO, al régimen presidencial imperial de gobierno que concentra todo el poder en sus manos; y SI al régimen parlamentario.

Las Constituciones de Venezuela y de los países Iberoamericanos no contemplan, la descentralización de la posesión del territorio, ni del poder político.

Este incumplimiento es lo que trae la crisis sobre Venezuela y los países iberoamericanos porque se organizan y gobiernan mediante Constituciones que prescriben modelos de EFCentralizado, cuyos gobiernos tienen poderes Ilimitados centralizados en el Presidencial autoritario de la Republica de turno, lo que   ha fracasado  en todo el III mundo.

El modelo de gobierno que pauta el EF Descentralizado es de poder limitado y descentralizado. Puede ser presidencial parlamentario como el de Francia, Presidencial fuertemente limitado por el Congreso y la Corte Suprema de Justicia como el de EE UU, o parlamentario como el de casi todos los países de Europa del oeste y Europa del norte. 

En el modelo de Gobierno parlamentario,  el poder Ejecutivo está dividido entre el Jefe del Estado (Presidente de la República) y el Jefe del Gobierno (Primer Ministro). 

El Jefe de Estado posee una parte del poder y desarrolla un papel simbólico y de influencia psicosocial que es esencial y de altísima dignidad para mantener la integración nacional. 

El Primer Ministro tiene otra porción del poder: es el Jefe del Gobierno o del Ejecutivo, preside y dirige el Gabinete Ministerial, es seleccionado por el Parlamento Nacional, depende del beneplácito y confianza de este ante el cual responde. 

El  Parlamento Nacional puede disolver todo el Gabinete o sólo despedir al Primer Ministro mediante un voto de censura o de desconfianza. 

Se puede comparar La Democracia Parlamentaria del Modelo de Estado Federal de poder  descentralizado con un Condominio de viviendas unifamiliares donde cada familia es propietaria de su terreno, su casa y es autónoma; existe una Junta de Condominio o de propietarios cuyo presidente es equivalente al Jefe del Estado Federal; lo elige la junta de propietarios y asimismo elige al Administrador que es el jefe del Gobierno del Condominio que ejerce con la Conserjería, vigilantes, electricistas, plomeros etc que son su gabinete y donde "el que no sirve O NO CUMPLE SUS FUNCIONES ADECUADAMENTE" es cambiado rápidamente, por LA JUNTA DE CONDOMINIO. 

La ley de Condominio es equivalente a la Constitución Nacional, y el documento del Condominio equivale al estatuto de autonomía de las  viviendas que  equivalen a las regiones autónomas.

El Estado federal centralizado es similar a una Casa de vecindad (la Vecindad del Chavo) propiedad de un señor que es dueño de todos los cuartos y ejerce su autoridad sobre los inquilinos. Este Señor equivale al Presidente imperial de la República, amo y señor que lo controla todo y manda a discreción sobre la vida  de sus pobres  inquilinos.

Seguiremos desarrollando el tema.

sábado, 17 de julio de 2021

La Rebelión de las regiones somos todos - Visión, Misión, Valores, Premisas, Objetivos, Fundamentación Teórica y Organización de este Movimiento de movimientos por Luis Balo Farias y Julio Belisario Mejias

Conciencia ciudadana, Una VISIÓN para la reconstrucción de Venezuela. 

Para el día de Hoy, sabemos que no estamos solos, ya que el 90 % de los venezolanos quieren una solución definitiva a la crisis del país.

Muchos ya Saben, Quiénes somos, pero muchos otros aun NO y debemos insistir en lograr llegar a ellos y convencerlos de agruparnos alrededor de lo que todos anhelamos, y que ya está definido en nuestra ONG: 

Una Visión que queremos compartir con ustedes. 

Una Misión para hacerla realidad. 

Unos Valores que nos unan en la tarea. 

Unas Premisas para mantener la identidad de nuestro grupo y, dos Objetivos superiores que recogen el sentir de todos los venezolanos. (Salir del régimen y cambiar el modelo centralista para no regresar al pasado)

Además, algo importantísimo como es la forma de organizarnos en este mundo moderno de tecnología y digitalización a través de las herramientas del momento;  y del  modelo de Estado Federal de poder Descentralizado con  Gobierno y Democracia Parlamentarios y una  Constitución basada en el Orden Político de la Libertad, utilizada por los países mas prósperos y avanzados, (cristianos y no cristianos) como Japón, Corea del Sur, Singapur, y EEUU.   

QUIENES SOMOS: 

Un equipo de ciudadanos venezolanos, de la Sociedad Civil organizada e independiente, preocupados, al igual que usted, por el origen, desarrollo y solución de la crisis venezolana que después de discusiones, estudios sistemáticos, debates, lecturas, y la eterna confusión que, a veces, dejan las interpretaciones convencionales, entendimos, aprendimos e identificamos los orígenes y causas de la crisis venezolana fundamentados en el  Orden Politico de la Libertad que está en la Biblia. 

De la misma forma, también examinamos las correcciones estructurales necesarias de aplicar para subsanarlas. Asimismo, el medio para ejecutarlas y lograr así una solucion definitiva a la problemática venezolana.

Nuestra, Visión, Misión, Valores, Premisas, Objetivos, Fundamentación Teórica   y Organización,  son los siguientes:

VISIÓN:

La REBELIÓN de las REGIONES...SOMOS TODOS los ciudadanos que transformaremos nuestra Venezuela, en: un “Estado Moderno, con calidad en la salud, la educación, la ciencia y la cultura, de Economía Ética, Libre Mercado, y Descentralizado”; con todos los Poderes, Responsabilidades, Capacidades y Libertades en el ámbito regional para el logro de un Gran Desarrollo Nacional.

MISIÓN:

La Rebelión de las Regiones somos todos los ciudadanos voluntarios de la Sociedad Civil que, ante la crisis compleja del país, trabajamos con organización tecnológica, activa y proactivamente como ejecutores y multiplicadores de un Gran Cambio, para transformar el modelo venezolano Centralizado, en un Modelo de Estado Federal de Poder Descentralizado con Democracia Parlamentaria

VALORES:

Se sustentan en el espíritu democrático, en el compañerismo, el sentido de trabajo en equipo; la ética, la confianza, el respeto, la constancia, la resistencia, la distinción entre lo urgente y lo importante. La comunicación permanente, clara, transparente, eficiente y verdadera. El uso de lastecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). La responsabilidad en lo personal y en el trabajo grupal, y la libertad funcional.

PREMISAS:

Voluntariado en los Estados, regiones y organizaciones que cumplan, con al menos, tres condiciones: compromiso, responsabilidad y efectividad en la comunicación-acción.

MEGA OBJETIVO ESTRATEGICO: 

Lograr, por mecanismos preferiblemente constitucionales, pacíficos y ajustados al derecho internacional; la salida inmediata de la Presidencia de la República, de la persona que ilegítimamente ostenta el poder, como propósito superior concreto y anhelado por la gran mayoría de los venezolanos, a fin de proceder con los cambios planeados para la transformación de Venezuela.


SUPRA OBJETIVO ESTRATEGICO:

Propender a la ejecución del macro proyecto: Estado Federal de poder Descentralizado, lo cual configurará cambios estructurales de amplio espectro. Estos van a sustituir la democracia presidencialista por democracia parlamentaria, hacia el logro de una nueva realidad nacional.


ORGANIZACION EN RED:

Nos estamos organizando en una RED CIUDADANA, mediante las herramientas que hoy nos brinda la tecnología social Adaptativa e Inteligente (SAI), para crear la cohesión social que requerimos y lograr la unión de voluntades de ese inmenso océano de venezolanos que quieran acompañar nuestra Visión e incorporarse en la Misión de concretar ambos objetivos, y así conducir todos juntos a nuestro país a un puerto seguro.

Lo hacemos a través de tres proyectos pilotos: que van a ser desarrollados en la RED CIUDADANA para consolidar la organización de la sociedad civil. Los mismos nos permitirán el gran cambio que amerita nuestro país.

Primero. El proyecto CATEDRA, que consistirá en dar a conocer, a través de la difusión de material escrito y audiovisual, el conjunto de ideas, enseñanzas, doctrinas, estrategias, valores y principios básicos referentes al Proyecto País La rebelión de las regiones somos todos, para inspirar con fundamentos la participación de los venezolanos en la parte activa del desarrollo de la Misión que incidirá en el gran cambio del modelo de Estado Federal Centralista en Venezuela.


Segundo. El proyecto REFUNDACIÓN: Como su nombre lo indica está encaminado a la construcción colectiva de un Nuevo Pacto Social para reemplazar el actual con una Constitución verdaderamente Federal, que nos permita instaurar una Democracia Parlamentaria del Primer Mundo en Venezuela.


Tercero. El proyecto RESCATE: Es un registro electoral para una sociedad civil activa, y trabajando en equipo. Se basa en la construcción de un registro ciudadano que nos permita realizar una contraloría social tecnológica directa sobre los electores venezolanos para evitar los abusos y ventajismos fraudulentos del CNE.


¿Quieres incorporarte? Si la respuesta es positiva ubícanos en nuestras redes y comienza a trabajar, apoyándonos en cualquiera de estos proyectos, y promocionando este libro-propuesta cuyo objetivo superior es limitar el poder de los gobernantes y dar mas poder a los ciudadanos. Aprovecha el poder que poseemos organizados y claros en nuestra Visión y Misión.


Recomienda este libro-propuesta y tratemos de masificar su contenido porque solo culturizando a la sociedad transformaremos al pueblo en ciudadanos conscientes de sus deberes y derechos, por eso queremos cerrar este mensaje con la misma frase con la cual lo iniciamos: Conciencia ciudadana, una VISIÓN para la reconstrucción de Venezuela. dA partir de ahora este proyecto te pertenece, es tu aporte y regalo para Venezuela, y para las generaciones que vienen. Esta gesta es tu gesta.


Como vemos, somos todos los que debemos crear, conciencia ciudadana.

Somos todos los que compartimos una Visión y una Misión para la reconstrucción de Venezuela. Somos todos los que salvaremos a Venezuela.

Tú, eres parte de esta cruzada por la liberación de Venezuela.

Tu también eres TODOS.

En representación de la Coordinación nacional y regionales

La Rebelión de las regiones somos todos

Luis "Balo" Farías y Julio Belisario Mejías


domingo, 11 de julio de 2021

El parlamentarismo, Un nuevo régimen político para Venezuela (tomado de encarte del libro La Rebelión de las regiones Somos todos)

Hay que considerar la posibilidad de proponer al país una nueva visión de futuro para la democracia venezolana. 

Además de formular una propuesta política unitaria y detallada en el corto plazo y de insistir en el respeto a la Constitución de 1999, es necesario plantear una renovada concepción de la democracia. Los ciudadanos, al mismo tiempo de preocuparse por el presente, exigen conocer hacia dónde se dirige la vida nacional. Nos preguntamos: ¿cuál es la visión de futuro que se puede ofrecer a los venezolanos? La respuesta es proponer cambiar el actual sistema político presidencial por un régimen parlamentario, que ponga a los venezolanos a vibrar con la idea de una profunda renovación democrática y que permita enrumbar la vida política por un camino seguro, estable y exitoso.

El parlamentarismo, como visión de futuro para la democracia, puede tener una gran penetración social y ciudadana, tanto en el mundo popular venezolano como en vastos sectores de la clase media. Para el mundo popular el parlamentarismo significaría la profundización de la democracia representativa, la idea del pueblo ejerciendo el poder político en una legítima asamblea representativa, la discusión, el debate, la dirección colectiva del gobierno y de los asuntos públicos. Para la clase media el parlamentarismo significaría, además, disminuir significativamente la presencia del personalismo, del caudillismo y de los cogollos en la vida política. Y, para el conjunto de la sociedad, el parlamentarismo sería el instrumento institucional para hacer realidad el Estado Democrático y Social de Derecho y Justicia previsto en la Constitución, y, muy importante, el instrumento que permitiría darle sostenibilidad política al modelo de economía social de mercado, también previsto en la Constitución.


Nosotros nos hemos apartado de la manera como han reaccionado otros países de América Latina, cuando han enfrentado dificultades y trastornos políticos similares a las nuestros y que han desembocado en guerras civiles y en crueles dictaduras militares. Los demócratas de este país, a pesar de las dificultades, estamos luchando para que en Venezuela no se reproduzca la violencia política que ha caracterizado nuestra historia y la de América Latina. Con una manera muy nuestra del comportamiento político, a la venezolana, se está tratando de evitar entrar en una etapa de violencia y terror, por ello, es necesaria una visión de futuro que funcione como estrategia para salir de la situación política en que nos encontramos y al mismo tiempo evitar la violencia. Las dos cosas van unidas, una no puede funcionar sin la otra, ya que, el futuro que queremos es la clave para salir de la dramática situación actual. Es necesario, pues, producir un cambio trascendental de nuestras instituciones políticas, que le dé un giro a la historia nacional, que impida que la violencia se desate en esta tierra y que permita que nuestro pueblo pueda, de nuevo, confiar en las instituciones y rencontrarse con la democracia.


Este pueblo venezolano tiene un conjunto de elementos básicos de cultura democrática que han tratado de destruir durante años con un discurso de odio, calumnia, engaño y mentira. A pesar ello, medio país está sordo ante los incesantes llamados para acabar con la democracia y la libertad. Sin embargo, la otra mitad del pueblo ha ido perdiendo la confianza en la democracia, debido a una epidemia de autoritarismo y corrupción que se ha ido extendiendo, producto de las difíciles y confusas circunstancias de una estructura política autoritaria presidencial que se ha incrustado dentro de la democracia. Quienes nos gobiernan constituyen un grupo que se hizo con el poder en medio de unas situaciones históricas y políticas determinadas y se mantienen en el poder con un comportamiento autoritario, con un desenfrenado populismo que maneja de manera irresponsable el gasto público para manipular al pueblo y con un amañado respaldo electoral. Se ha generado un deterioro de la fortaleza democrática de nuestro pueblo y esa realidad necesita un cambio.


Cambiar la democracia

La intención de esta propuesta es proponer un cambio en nuestra democracia, que salgamos del régimen político presidencial para convertir a Venezuela en una democracia parlamentaria. Debemos aprovechar que nuestro pueblo tiene una inmensa potencialidad de cambio, mucho más de lo que se puede imaginar, pues en las profundidades del pueblo corre una sensibilidad democrática que debemos rescatar y consolidar.


Una parte del material de nobleza, esperanza y fuerza de la que está hecha el alma democrática del venezolano se ha perdido y hay que proponer recuperar la democracia y abordar una nueva visión de lo que podemos hacer con ella. También hay que estar conscientes de que se ha producido un crecimiento colectivo de las exigencias y demandas democráticas, tenemos como pueblo una edad biológica e histórica que pide un cambio y que exige otro tipo de democracia, otras instituciones de gobierno y una nueva manera de ejercer el poder. Si atendemos adecuadamente este reclamo de los ciudadanos, el problema político y los demás aspectos de la crisis nacional se van a ir resolviendo poco a poco, pues pueden ser englobados en una rúbrica común que las abarque a todas, a pesar de sus diferencias.


Hay que decirlo con claridad: tenemos un severo problema de régimen y sistema político y de cómo hemos organizado el ejercicio del poder; el presidencialismo colapsó y se encuentra caóticamente en su fase terminal. Este es el problema de fondo que tenemos que atender como sociedad política. Por ello, debe proponerse una nueva manera de ejercer el poder, una forma distinta de organizar los elementos institucionales, jurídicos y de hecho en el ejercicio del poder en Venezuela. Se debe instaurar una nueva y más democrática relación entre los ciudadanos y el poder político. Se debe seguir diciendo con claridad: El sistema presidencial de gobierno ya no funciona y debemos cambiar a una democracia parlamentaria. Debemos cambiar nuestro sistema político, para que lleguemos a ser, otra vez, la primera, la más moderna y envidiada de las democracias de América Latina.


La democracia parlamentaria

En las actuales circunstancias, el momento es oportuno para proponer el cambio de nuestro sistema político, no solo, como una alternativa frente al autoritarismo que nos gobierna, sino porque es necesario un cambio de fondo como sociedad política.


Estas reflexiones, la argumentación y nuestras convicciones se fundamentan en sólidos trabajos producidos por la ciencia social y política venezolana. Nuestra apreciación de los hechos sobre el terreno, la experiencia y la percepción de muchos venezolanos dicen que debemos dar este paso histórico y necesario. Y como jurista, la reflexión sobre Venezuela y su pueblo me permiten comprender que es necesario cambiar nuestra democracia desde una perspectiva institucional. Por lo que, creo, se debe reunir, en un mismo momento, reflexión y acción, al proponer cambiar nuestro sistema político y avanzar hacia una democracia parlamentaria.


Desde hace años este tema ha formado parte de nuestras reflexiones, pero, si bien, este debate sobre la necesidad de cambiar el régimen político no ha salido a la calle, al pueblo sí le interesa y ese es mi nuestro fuerte. Porque hemos llegado a un tal extremo de la crisis política y se ha alargado de tal manera el conflicto de gobernabilidad, que sería irresponsable no seguir planteando el problema de la crisis del sistema presidencial venezolano y la necesidad de un cambio a una democracia parlamentaria. Así como el pueblo sale a la calle a exigir sus derechos y a defender la democracia, el debate sobre el cambio de sistema político también debe salir a la calle.


Estamos convencidos de que, si debatimos públicamente la idea, la propuesta será acogida y recibirá el apoyo mayoritario del pueblo. Esta idea puede ser rápidamente comprendida y asimilada por la clase media y por el mundo popular venezolano. Este aspecto es crucial, pues si bien la clase media y el mundo popular no conocen otra cosa que el sistema presidencial, hay un sentimiento general favorable a que la democracia cambie, mejore y se modernice. La gran mayoría de los venezolanos están ansiosos de un cambio político que el presidencialismo no les puede ofrecer, mientras que pueden encontrar el nuevo rumbo que andan buscando desde hace mucho tiempo con la democracia parlamentaria. No es difícil pensar que cuando se conozca en qué consiste el parlamentarismo, probablemente recibirá un apoyo mayoritario, definitivo, entusiasta y multitudinario del pueblo venezolano.


Muchas veces he escuchado decir que al venezolano le gusta el presidencialismo, que le gusta seguir un hombre a caballo. Yo pienso que esto ya no es así. Importantes estudios sobre el mundo popular venezolano, llevados a cabo por el distinguido profesor Alejandro Moreno Olmedo de la Universidad de Carabobo, indican otra cosa: que el venezolano es propicio a la vida política colectiva, a la decisión en asamblea, a sentir su identidad en los términos de una relación familiar. La estructura de la familia popular venezolana refleja una determinada forma de organización social y, por ello, estoy convencido de que el venezolano se adaptaría con facilidad, como ocurre en la trama popular, a la democracia parlamentaria como organización política colectiva.


Venezuela puede llegar a ser una gran democracia parlamentaria como España, Italia o Portugal, para mencionar países con estrecha raigambre en nuestra idiosincrasia y, también como Bélgica, Alemania o Reino Unido, o como la mayoría de naciones del mundo desarrollado y occidental. Tenemos todas las posibilidades y recursos para ser una democracia avanzada, de primer mundo, nada nos lo impide, y donde el protagonista fundamental sea el pueblo en asamblea.


Seguiremos conversando del tema, por lo pronto, ayúdanos a divulgar este articulo de opinión y su vídeo anexo y recuerda que esta semana estará nuestro libro en AMAZON para que lo adquieras, lo leas, analices y recomiendes.

Este escrito es propiedad intelectual del Dr Amando Betancourt y pertenece al encarte dentro del libro LRdlRST.


lunes, 5 de julio de 2021

APOYO A LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA - COMUNICADO

Hoy 5 de julio cuando conmemoramos la firma del acta de nuestra independencia, la ONG “LA REBELIÓN DE LAS REGIONES SOMOS TODOS” manifiesta públicamente su adhesión y total respaldo a la posición de la Iglesia Católica, fijada en el mensaje de la Presidencia de la CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA publicado en la víspera del Bicentenario de la Batalla de Carabobo, lo cual hacemos en los términos siguientes:

Venezuela arribó a los doscientos años de aquella epopeya bélica que selló la Independencia, en una hora aciaga, caracterizada por la destrucción de la República heredada de los padres fundadores, por la sistemática destrucción de los poderes públicos por parte de un Régimen, que en las últimas dos décadas, ha controlado el poder falsificando la historia, conculcando las libertades y entregando la soberanía nacional hasta el punto de convertirnos en un espacio geográfico ocupado por fuerzas irregulares armadas extranjeras bajo la tutela de Cuba y la influencia geopolítica de China, Rusia e Irán, en una clara situación de neocolonialismo que desdibuja el legado libertario de 1821.


En ese escenario devastador, antítesis de la razón por la cual se derramó la sangre de los héroes de Carabobo, la Iglesia Católica, asumió el desafió de llamar la atención interna y externa sobre la catástrofe humanitaria y el sojuzgamiento del pueblo venezolano mediante un llamado a los venezolanos, para que más allá, de los actos protocolares, adornados con monumentos recordatorios que quedan plasmados en la frialdad del mármol, entendamos la fecha, como una ocasión para que los habitantes de Venezuela, hagamos una seria revisión de la vida sobre lo que ha significado esa gesta independentista y acerca de los desafíos de cara al futuro.


En tal sentido, los Obispos explican que a partir de ese acontecimiento, se fue construyendo la vida republicana que desembocó en la experiencia ciudadana de la Democracia, cuyas instituciones, hoy están siendo golpeadas a tal punto que se pretende imponer una nueva visión y un modelo diverso al de la democracia participativa y protagónica propuesta en la Constitución. Igualmente, se denuncia la paulatina implementación de un sistema totalitario propuesto como “Estado Comunal que busca poner al margen el protagonismo del pueblo, verdadero y único sujeto social de su propia existencia como Nación.


En el documento analizado, al referirse al CARABOBO DEL FUTURO, la Conferencia Episcopal propone como tarea irrenunciable en estos momentos para superar los oscuros nubarrones que se ciernen sobre el país y las consecuencias de las malas prácticas políticas de los últimos años, la urgente necesidad de “REFUNDAR LA NACIÓN” planteamiento que desde hace más de una década es la visión, misión y objeto de La Rebelión de las Regiones.

En efecto, para volver a Carabobo, no basta el cese de la usurpación y el cambio de Gobierno, es imprescindible cambiar radicalmente el modelo del Presidencialismo Imperial característico del Estado Federal de Poder Centralizado que se plasmó en la primera constitución y que durante doscientos once años de vigencia ha fracasado al punto del fallecimiento de la República y el hambre de nuestra gente, por el modelo de Estado Federal de Poder Descentralizado que de sustento a la Democracia Parlamentaria, tal como ha quedado plasmado en nuestro  Libro-propuesta “LA REBELIÓN DE LAS REGIONES SOMOS TODOS  que recoge las tesis doctrinarias de nuestra ONG.


Ahora bien, para REFUNDAR LA NACIÓN se requiere un nuevo pacto social, facultad de una Asamblea Constituyente, que a tenor del artículo 347 de nuestra Carta Magna debe ser convocada por el pueblo como depositario del poder constituyente originario, con el objeto de transformar el Estado, tarea que la Conferencia Episcopal Venezolana considera una actividad con características políticas, pero no partidistas ni al servicio de una ideología política alguna, en la cual la iglesia participará convocando a todos los laicos, lo cual significa que la Iglesia esté promoviendo como salida a la crisis política e institucional la convocatoria a una nueva constituyente que ha sido la idea primigenia que, desde la sociedad civil organizada, hemos promovido desde nuestra ONG, por lo cual expresamos nuestro reconocimiento a la jerarquía eclesiástica venezolana por la claridad conceptual para empinarse por encima del debate que ha fragmentado a la opinión pública sobre las fórmulas para el cambio y poner sobre la mesa, la fuerza del poder originario como la herramienta más poderosa para lograrlo.  

 

Coordinación nacional y regionales de

la Rebelión de las regiones somos todos.

 

San Cristóbal, 5 de julio de 2021   

domingo, 4 de julio de 2021

REFUNDACION: El nuevo Estado Federal de Poder Descentralizado por Luis "Balo" Farias

 Los modelos de Gobierno, Economía, Justicia, Ejército, Educación e Investigación son escenarios en el que algunas instancias toman decisiones mediante un proceso y dentro de un contexto.

Constituyen espacios de poder y elaboración de resoluciones, espacios de conflictos con todo lo que implica: tensiones y dilemas, ambigüedades y contradicciones en los que confluyen individuos, grupos y procesos que generan comportamientos y tendencias.

En rigor son sistemas normativos porque están constituidos básicamente por normas o reglas de organización y conducta que se distribuyen entre, y rigen en, las entidades geográficas que constituyen el ordenamiento territorial de una nación y ciudadanos que la habitan. Esto configura una distribución territorial del poder político, económico y educativo. Lo cual nos conduce directamente al problema del Estado Nacional.

Estado Nacional en general se define como «un macro ordenamiento jurídico para los fines generales, que ejerce el poder soberano en el territorio asignado a la nación, mediante un conjunto de órganos de decisión: Parlamento, Gobierno, Poderes Públicos y órganos ejecutivos que configuran un aparato burocrático al que están subordinados los habitantes del territorio en cuestión» (Bobbio. 1998).

Para el ejercicio de su autoridad y atribuciones el Estado Nacional se organiza en tres planos o niveles territoriales:

 

·         Uno nacional, en el que actúan autoridades que tienen mando sobre todo el país sin limitaciones de carácter espacial.

·         Un plano intermedio, en el que actúan autoridades que tienen mando sobre entidades territoriales denominadas provincias, regiones, estados federados, comunidades autónomas (en España) Lander (en Alemania); estados (23 en Venezuela).

·         Un plano local más pequeño (municipios, dependencias, ciudades, y distritos especiales, etc.) donde actúan funcionarios dentro de límites geográficos más pequeños» (Castro J. 2002).

 

El ordenamiento territorial de tres planos (nivel nacional, entidades subnacionales intermedias y locales) y la distribución del poder entre los mismos lo establece la Constitución Nacional.

Recordemos que el expresidente Chávez tuvo una oportunidad sin precedentes para sustituir los modelos centralizados, sin embargo, ya sabemos que no lo hizo, y por desconocimiento del tema solo centralizo y agravó aún más, los problemas del país. No deberíamos cometer ese error más nunca.

Tomemos conciencia que las Constituciones la redactan los diputados que, con nuestro voto elegimos, por tanto, depende de nuestra elección. Depende de y solo de, los representantes, que como ciudadanos elijamos. De aquí la importancia fundamental de que este documento sea bien redactado, es decir, de hacer «bien hecha la Constituyente que nunca hemos tenido».

Desde el punto de vista de la distribución del poder político, económico, judicial, militar, educativo e investigativo, los Estados Nacionales se dividen en dos categorías: Centralizados y Descentralizados. Los Centralizados concentran en el plano nacional el ejercicio de casi todos los poderes y de casi todos los recursos fiscales y naturales. Los Descentralizados otorgan a las entidades subnacionales (intermedias y locales) gran parte del poder político, legislativo, judicial, educativo y de los recursos fiscales y naturales.

Los modelos de Economía, Educación e Investigación son subordenamientos jurídicos constituyentes del Estado Nacional. El primero regula la producción y distribución de los bienes de consumo, la propiedad y acceso a los recursos productivos y una institución independiente que fije técnicamente el precio de la moneda. El segundo, norma la instrucción y capacitación profesional de los ciudadanos, la producción y transmisión de conocimientos y la defensa, incremento y preservación de la cultura; lo que comúnmente se llama el estado docente.

Los modelos organizativos de Estado, Economía y Educación e Investigación, tienen como función dar respuestas a las demandas de la sociedad civil que es el ámbito donde surgen y se desarrollan conflictos políticos, económicos, sociales, ideológicos, religiosos, culturales, etc. La sociedad civil está conformada las asociaciones en general, corporaciones gremiales, movimientos, ONG, y partidos políticos que se encargan de «seleccionar, agregar y transmitir sus demandas» (Bobbio.1998).

Los modelos descentralizados vencen la pobreza y la devastación porque producen riqueza y conocimiento, combaten la triste y envilecedora condición de parásitos y damnificados a que son reducidos contra su voluntad los ciudadanos por los modelos centralizados. El doctor Arturo Uslar Pietri, lo expresó para Venezuela, así: «todos somos parásitos del petróleo».

Es imposible superar el deterioro y envilecimiento del Estado de Derecho de la democracia representativa y de la crisis: pobreza y exclusión social acumuladas sin descentralizar el poder político, económico, educativo e investigativo hacia los 23 estados, 335 municipios y hacia los ciudadanos.

Pero no en términos de la llamada «profundización de la descentralización» reducida a la pura y simple transferencia de competencias del nivel central hacia los 23 estados y municipios, manteniendo intactos o superficialmente maquillados los modelos centralizados de Estado, Economía, Educación e Investigación.

Este camino reformista gatopardiano conduce a más frustración y subdesarrollo, como el cosechado por Venezuela. Conduce a perpetuar la crisis frente a la cual es imperioso tener una visión tan clara, como la que tuvieron los intelectuales y líderes españoles frente a la crisis que les dejó Franco, cuyo advenimiento intuyó Unamuno: «Reina aquí una confusión espantosa; es la bancarrota de la vieja política, pero se está despellejando la serpiente sin que le haya brotado todavía la piel nueva por debajo. Yo no sé qué va a salir de aquí, pero hay que temerlo todo. Me pone de mal humor escribir esto».

 


 

 

 

 

Y luego, de manera igualmente brillante, interpretó J. M. Beneyto: «La consecuencia imperiosa, urgente, que el “dolor por España” generará será el sentimiento de que, si no se quiere que España se extinga, es necesario cambiarla. Necesitamos hacer otra España, hacer de ella otra cosa distinta de la que hoy es. ¿Qué cosa? ¿Cuál debe ser esa España hacia la cual orientemos nuestros corazones? La respuesta será la europeización, la refundación de una España moderna y europeizada, tal y como condensara la célebre frase de Ortega: España es el problema, y Europa, la solución. Si queremos tener cosechas europeas es menester que nos procuremos simientes y gérmenes europeos».

Podemos decir que Venezuela es el problema, Europa Occidental y España, la solución: un Plan en función de nuestras realidades geográficas, socioeconómicas, administrativas, históricas y culturales. Además de los valores de libertad, autonomía, solidaridad, integridad territorial y corresponsabilidad.

El modelo de EF Centralizado fracasó en la URSS, Cuba, Europa del Este, Corea del Norte, Latinoamérica y en el tercer mundo, incluso China que vive un proceso de transformación extraordinariamente interesantes mediante la política «un país dos sistemas».

 

 

¿Cuántos modelos de EF Descentralizados existen?

 

Existen dos: el Clásico y el Regional. Ambos son ordenamientos jurídicos que distribuyen de forma constitucional el poder político, legislativo, judicial, educativo, investigativo, y económico (las fuentes de recursos fiscales y la propiedad sobre los recursos naturales), entre las entidades que conforman los tres planos del ordenamiento territorial (nacional, intermedio y local), y les asigna a las entidades territoriales intermedias (regiones, o estados, o departamentos, o provincias) las siguientes funciones:

 

·         Amplias e integrales competencias constitucionales y legislativas políticas, judiciales, administrativas, educativas e investigativas.

·         Recursos financieros en función de la anterior distribución de funciones.

·         Participación de entes políticos territoriales en una segunda cámara del Parlamento Nacional y en la elaboración de las leyes.

·         Cláusulas constitucionales que garanticen que las bases del sistema federal no pueden ser alteradas de manera unilateral ni mediante leyes ordinarias.

·         Instancia y procedimiento judicial que resuelva los conflictos que se deriven de la estructura territorial y distribución de poderes y recursos antes mencionada.

 

Estas cinco características básicas son, según los expertos, la esencia definitoria mínima de un Estado Federal Descentralizado. No existe, por tanto, ni puede existir, una versión de Estado Federal que contenga la amplia variedad de formas en que se presentan los Estados Federales Descentralizados.

No son iguales entre sí el Estado Federal español, norteamericano, austriaco, suizo y noruego.

No hay oposición entre el Estado Federal Regional y el Estado Federal Clásico. En ambos ocurre la repartición territorial del poder del Estado Nacional (funciones políticas, legislativas, judiciales, etc.) y de los recursos fiscales y naturales.

En el EFD Regional, el punto de partida, es un EF Centralizado consolidado que, mediante una nueva constitución, traslada parte de su concentrado poder y recursos fiscales y naturales a las unidades territoriales que lo conforman. La nueva constitución pauta la nueva repartición de poderes y recursos.

El EFD Regional surge de un proceso de redistribución, descentralización y desconcentración del poder hacia las entidades territoriales intermedias y locales de un Estado que ya existe. Este es el caso de Venezuela que tiene 23 estados con sus correspondientes municipios.

En el EFD Clásico, el proceso descrito es inverso: se parte de Estados aislados que existen independientes, los cuales desean constituirse en nación, pero se federan, es decir, ceden parte de sus atribuciones a un Estado Nacional o Central. Los poseedores del poder son los Estados que se federan y que voluntariamente aceptan traspasar a un Estado Central parte de las funciones que les pertenecen.

El EFD Clásico surge por la asociación o agrupación de estados independientes que se integran en una federación. Este es el caso de los Estados Unidos de Norteamérica y de la Unión Europea, que va camino de convertirse en los Estados Unidos de Europa.

En el EFD Clásico hay pluralidad de soberanías: la del Estado Central y la de los Estados federados, en cambio, en el EFD Regional la noción predominante es la de autonomía de las entidades regionales (intermedias: 23 estados en Venezuela y sus municipios constitutivos).

Los Estados federados del EFD Clásico tienen cada uno su propia constitución, en cambio, las regiones se rigen por Estatutos Autonómicos.

En lugar de emplear el concepto de soberanía, es sobre la noción de autonomía que se edifican los poderes que se reconocen a las regiones (entidades territoriales intermedias: 23 estados en Venezuela y sus municipios constitutivos).

La autonomía regional, por vía constitucional y no la simple y mezquina descentralización por ley orgánica (y por lo mismo revocable por vías de hecho y de derecho), es el concepto característico del EFD de regiones autónomas (o entidades territoriales intermedias: 23 estados en Venezuela y sus municipios constitutivos).

Indudablemente que la autonomía regional constitucional es más eficaz y tiene un sentido más hondo y progresista que la simple descentralización administrativa.